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SEMBLANZA
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La intención de convertir el arte en eje de nuestra vida no es para nada una tarea sencilla, ya que está implica la agobiante exigencia de mostrar lo que portamos dentro de nosotros, buscando alcanzar la elocuencia de nuestras obras, el anhelo de hacer coincidir forma con pensamiento. Optar por la escultura como instrumento para encausar esa vocación, lo convierte en un reto mayor. Pero hacerlo siendo mujer, lo vuelve casi una utopía. Por todo esto “La Seducción de la Música en Bronce”, es un notable ejemplo de tenacidad, de pasión y compromiso de una mujer que encuentra en este arte, el instrumento para aproximar lo que se realiza con lo que se sueña, la obra de Cecilia Vélez viene a ocupar por derecho propio un lugar que de forma mezquina suele escatimarse a muchas mujeres creadoras; en su trabajo podemos encontrar “la simplicidad de los conceptos y la intensión del bien hacer” las ideas materializadas en su obra, están siempre impulsadas por la sinceridad de un íntimo sentimiento. Ciro Cruz Roque.

Cecilia Vélez nació en la Ciudad de México en 1975. Desde muy joven estuvo rodeada de arte y pensamiento, gracias a la influencia de su padre, Sergio Vélez Hernández, periodista y columnista, cuya labor en el ámbito cultural y político sembró en ella una mirada crítica, sensible dejando una profunda huella. Fue precisamente él quien la impulso a realizar el busto del exlíder sindical Leonardo Rodríguez en 1997, obra que hoy se encuentra en las instalaciones de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Esa pieza inaugural marcó el inicio de su camino al mundo de la escultura, al que se entregaría con creciente convicción y nuevos retos. Durante los años siguientes, Cecilia exploró distintas dimensiones del arte monumental, realizando bustos de figuras políticas, esculturas de escritores como el destacado literato Alfonso Reyes, y obras inspiradas en íconos musicales como The Beatles, a quienes retrató en su emblemática caminata de Abbey Road, convirtiéndose en la primera artista en llevar esta imagen al bronce en México. Pero si algo ha marcado su obra con un sello único, ha sido su íntima relación con la música. Desde niña, la música clásica fue un refugio y una fuente de inspiración constante. En sus horas de creación la acompañan siempre los grandes maestros: Beethoven, Mozart, Tchaikovsky, Brahms, Berlioz.

 En 2003, movida por esa pasión, comienza a estudiar violín con el maestro Javier Hernández, convencida de que la música no sólo se escucha: se siente, se vive, se transforma. “La música, siendo un arte invisible, inmarcesible e inasible, tiene sin embargo el poder de tocar lo más profundo del ser humano. No se ve, no se toca, no huele, pero habla directamente al alma.” De esa necesidad de dar cuerpo a lo intangible surge su obra más emblemática: La Seducción de la Música en Bronce. Una exposición que tardó dos años en gestarse, concebida como un homenaje al violín y a la música misma Presentada en 2018, está compuesta por veinte esculturas de mediano formato, donde el protagonista absoluto es el violín. Las piezas, muchas de ellas nombradas con títulos de composiciones clásicas o notas musicales, parecen flotar, desafiar la gravedad, el equilibrio y el espacio. Son figuras gráciles, etéreas, a la vez delicadas y poderosas, que evocan libertad, sensualidad, inocencia y fuerza contenida.

 En 2016, Cecilia fue convocada a participar en un ambicioso proyecto del entonces gobernador Eruviel Ávila, en el Estado de México. Fue la única mujer incluida, con dos esculturas monumentales de esta serie: “Escotadura” y “El Paseo”. Con ello, alcanzó una de sus metas personales: insertar su visión artística en el espacio público, desde una voz femenina. Además de su labor creativa, Cecilia ha sido una mujer comprometida con lo social. En 2012 fundó la asociación civil Todo lo que necesitas es amor, y en 2021 creó Mayorazgos del Bosque Siglo XXI, agrupación vecinal con más de 3,600 integrantes, dedicada a promover la seguridad y el bienestar comunitario. En 2023, su trayectoria fue reconocida con una nominación a la Presea del Estado de México, otorgada por la Secretaría de Cultura y Turismo a través de la Dirección de Patrimonio. Ese mismo año, inauguró el Festival de las Almas en Valle de Bravo y expuso su obra en la histórica Casa Arcadio Pagaza.

Es actualmente la escultora con mayor número de obras monumentales en el municipio de Atizapán de Zaragoza, y la primera mujer en instalar una escultura pública en Tequixquiac. Su pieza “Compás”, de gran formato, da la bienvenida al fraccionamiento Zona Esmeralda, como un gesto de integración entre arte y urbanismo. Otras obras icónicas incluyen la primera escultura de cuerpo completo del escritor José Emilio Pacheco, develada por su esposa, la maestra Cristina Pacheco, así como la ya mencionada representación monumental de los Beatles, instalada en Tlalnepantla de Baz.

En 2023, exhibió su obra en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles, con motivo de su primer aniversario, permaneciendo en el recinto durante un año. En 2024, llevó su exposición a la Torre Mayor, en el Club 51, como parte de su proyecto de llevar su obra al corazón de la Ciudad de México, específicamente a Paseo de la Reforma, objetivo que continúa persiguiendo. Ese mismo año, la secretaria de Cultura y Turismo del Estado de México, Lic. Nelly Carrasco Godínez, la invitó a integrarse de manera honorífica como promotora del Museo Adolfo López Mateos en Atizapán de Zaragoza. Nuevamente, su nombre fue propuesto para recibir la Presea del Estado de México, confirmando así su lugar como una de las escultoras más destacadas del panorama artístico contemporáneo.